viernes 3 de julio de 2009
Cartita a TrongolongoRESULTA QUE Pifucio estaba haciendo dibujitos con el dedo en la arena. La maestra le preguntó: ¿qué hacés?, y él contestó:
- Estoy escribiendo una cartita.
- Ah, ¿para quien? - preguntó la maestra.
- Para una nena que vive en Trongolongo.
- ¿Y dónde queda eso?
- Lejos, lejos.
- ¿Y cómo se la vas a mandar?
- Voy a poner esta arena en un frasquito y lo voy a poner en un buzón.
- Pero cuando pongas la arena en el frasquito tu cartita se va a borrar.
- No importa, porque igual yo no sé escribir.
- Pero si querés yo le escribo algo a tu amiguita en una carta en papel.
- Tampoco importa, porque ella no sabe leer.
- Pero ella le puede pedir a alguien que se la lea.
- No, porque en Trongolongo nadie sabe leer.
- ¿Y cómo va a hacer el cartero para encontrar la calle donde vive tu amiga, si no sabe leer?
- No sé, pero no me importa, porque a mí me da igual que sea cualquier nena de Trongolongo. - dijo Pifucio.
- Yo nunca ví un cartero que no supiera leer - dijo la maestra un poco ofendida.
- ¿Ud. estuvo alguna vez en Trongolongo? - preguntó Pifucio.
- No - dijo la maestra.
- Por eso nunca lo vió - dijo Pifucio, y siguió haciendo sus dibujitos.
http://netic.com.ar/cuentinf/framesp.htm